Blue Shinobi
Sobre México

Al ver que tanta gente publica tantas cosas sobre México, me he dado a la tarea de escribir un pequeño texto sobre lo que ocurre hoy en dia.

Si bien no estoy a favor de movimientos como soy 132, ni tampoco soy de partidos como PRD, PRI, PAN o nueva Alianza, siento que comentar una opinión es participar, incluso aunque no es necesario andar caminando por las calles para demostrarlo.

México, desde hace mucho tiempo y todos lo saben, ha vivido engañado, y engañándose a si mismo; el gobierno que tenemos es el que merecemos, no el que queremos; las mentiras son solo reflejo de nuestra manera de pensar mediocre, de nuestro miedo a conocer la verdad, solo por un salario mínimo.

Pero hablar de mentiras es hablar sobre cosas que no existen, por el simple hecho de que una mentira no es real, hablar de como nos engañan es tan inutil si no se conoce la verdad; pero qué verdad existe?

La verdad que queremos, los jóvenes somos egolatras, creemos que podemos conquistar al mundo, y que cambiaremos las cosas, pero no es asi, o al menos, no como lo estamos haciendo ahora; nos quejamos de un presidente que no lee, cuando nosotros solo leemos lo que vemos en facebook, pero eso si, si los profesores nos ponen a leer, nosotros nos quejamos como si no fuera nuestra obligación (personal, escolar y de mexicanos) leer un libro.

Somos estúpidos, hipócritas, creemos que México debe entrar en movimientos sociales cuando no conocemos ni siquiera lo que es tener que ganar un salario; aqui se demuestra nuestra inconsciencia, atacando y haciendo movimientos que los mismos gobiernos ya saben que se realizarán, por qué eso es lo que quieren, formar ovejas, que se unen para una u otra causa, siempre y cuando la fiesta se encuentre después.

Y qué fiesta! si demostramos que somos unidos, hagámonos amigos, busquemos un bar en cuanto ésto termine y difamemos al gobierno. Pero claro, el dinero de nuestros padres ganaron, nosotros lo perdemos en horas de estar parados frente al IFE y cervezas.

El resultado se ve mañana, que no podamos estudiar por que tenemos hijos, que no querramos leer por que llegamos cansados del trabajo, que no podamos aprender por que tenemos que atender los agobios mismos de la vida; pero eso si, bien chingones diremos que cambiamos a México para bien. Y el circulo continúa. Por que para cuando vuelva a elegirse un lobo de candidato, le diremos a nuestros hijos, vé a gritarle a la puerta para que te abran la libertad.

No estoy en contra de movimientos pacifistas, ni estoy en contra de querer cambiar México, estoy en contra de la hipocrecia del mexicano que quiere un gobierno incorrupto.

Buscamos que nos paguen mas, pero no aprendemos a gastar menos. Buscamos que nos eduquen mejor, pero no queremos hacer la tarea, buscamos que nos pongan atención, pero decimos puras tarugadas. Y al final, el gobierno siempre tiene la culpa de nuestra indiferencia. De todo lo que creemos que está bien por que en la misma tele que decimos que nos idiotiza, nos dicen que hacer y ahi vamos.

Yo hablo por un cambio, no de irnos a juntar todos en un lugar y caminar, ni de levantarnos en armas para destruir, yo pido un cambio de pensamiento, donde nuestra máscara no sea la que sacamos de un comic que se hizo película, si no nuestro propio rostro, aquel que lavamos para presentarlo con valor, honestidad y orgullo. Aquel que podamos decir que somos nosotros y se vea con respeto.

Quisiera terminar con una frase de “El laberinto de la soledad” de Octavio Paz:

Si las revoluciones no se hacen con palabras, las ideas no se implantan con decretos.


Dejemos, entonces, de gritar por que lo de afuera sea bueno para cambiar nosotros, al contrario, nosotros seamos buenos para cambiar lo de afuera.

O eso creo yo…